CRÓNICAS DE MI CIUDAD
Santiago de Cuba, 6 feb.- El comandante Camilo Cienfuegos, el Héroe de Yaguajay, cumpliría hoy 80 años. El tiempo pasa vertiginoso y las cosas suceden y pasan al olvido, pero los recuerdos siempre permanecen en la memoria personal, en la escrita o en la documentada.
Este día es para recordar que una vez, hará aproximadamente 15 años, estuve en un evento nacional en la misma ciudad de Yaguajay, el lugar donde Camilo alcanzó la inmortalidad y con ella, la fama de héroe legendario. Sin ninguna duda eso fue y lo continuará siendo: el guerrillero de la barba larga que en los primeros meses de la Revolución muchos compararon con la imagen de Cristo, pero esta vez, bajado de la Sierra Maestra con los hombres de Fidel.
En aquel lugar pude contemplar con ojos curiosos muchas de sus pertenencias. Fui a los sitios donde comandó las acciones que lograron el triunfo de su columna guerrillera con aquellos avezados hombres, jóvenes casi todos, que lograron la hazaña de derrotar a las fuerzas muy bien armadas del dictador Fulgencio batista.
En Yaguajay también presenté una investigación sobre su humorismo, el mismo que lo caracterizaba, incluso en los momentos más serios de la vida; aquel humor que sacó, con una broma, al Che Guevara del lugar donde descansaba; aquel que lo hacía firmar como KMILO, el mismo que usaba en las cartas dirigidas a sus padres, cargadas de bondad y esperanza, para no mostrarle el trabajo que pasaba en otras tierras.
Hoy, una vez más, quiero recordarlo con las palabras dirigidas al pueblo santiaguero, al de la antigua provincia de Oriente, publicadas en el periódico Sierra Maestra el 22 de marzo de 1959:
“Hoy te hemos visitado por primera vez, y nos llevamos el mejor de los recuerdos, he visto la actividad revolucionaria de este pueblo y sé que sabrán en la paz llenar su cometido, como lo llenaron en la guerra.
Desde este periódico al servicio de la Revolución, un abrazo a todos los santiagueros, desde este periódico del pueblo el más afectuoso saludo a todos los soldados de la libertad”
Y debajo estaba su firma inmortal, Camilo Cienfuegos.
*Camilo, siempre entre nosotros
Comparta con sus amigos
|